Tuesday, October 03, 2006

historia de dos años

…Y al momento de verla, todo cambio, me sentía igual que como me sentí cuando la vi por vez primera hace ya dos años, aun era hermosa.
Deje a mis amigos atrás, sin notar que armando ya no estaba con nosotros, pero no me importo, corrí hacia ella, me esperaba con una sonrisa en su rostro. Al llegar a donde se encontraba, sin dudarlo una vez, la abrace y la bese. Le susurre a su oído, firme y pausado que no sabia cuanto la había extrañado, y que los días, las horas habían sido contadas desde la ultima vez que la vi. Y al terminar esas frases la abrace aun más fuerte, donde nuestras respiraciones se agitaron y nuestras almas se juntaron con ese beso que nos dimos. No había cambiado nada, era la misma sensación que desde hace dos años, en aquella tortuosa despedida.
Todo se había olvidado para mi, las horas, el lugar, mis amigos que estaban detrás de mi, nacho me saco de ese mundo al tocar mi hombro y decirme que si no los iba a presentar, me excuse como pude, - Fernanda ellos son mis amigos mauro, nacho Félix y armando, hey ¿donde esta armando?
Todos me miraron pero no me respondieron, no me di cuenta cuando había desaparecido, pero tampoco me di cuenta de la cara que puso Fernanda al momento de nombrar a mi amigo.
Ella se aparto del grupo, donde me llamo y me pregunto sobre mi amigo Armando, quede extrañado, pero conteste sin preámbulos, con cada pregunta que me hacia, me daba a conocer que ella conocía a mi amigo, lo que me extraño bastante porque él nunca me dijo que la conocía, ya estaba seguro, ella y armando se conocían. Cada respuesta de mis labios inquietaba y asustaba su rostro. Sabes me canse de este juego, dime, ¿conoces a armando barrera? Ella me miro con ojos de “no se como explicarte”. En ese momento la voz de mi amigo personal reverberaba en el aire – si, si me conoce. Fernanda se petrifico y me miro extrañada. Mientras él se le acercaba y tomaba su mano y le susurra que todo esto era su “sorpresa”, luego pulcramente mi miro a los ojos y el muy hijo de puta la beso. Este maldito me había traicionado y jugado con mi vida, el weon me las iba a pagar. Mi corazón o lo que quedaba de él ya no daba abasto, sentí como si una patada fuera directo a mis testículos, y mi sangre se derramara de mi pecho, estaba muerto en vida, olvidado…
Ella solo atino a mirarme, y palabras que se grabaron en mi inconciente “sabes, no sabia nada de esto, estoy tan sorprendida como tú”. Yo en ese momento ya no reaccionaba, era como mil pitos que me dejaban en un trance sin sentido, pero esa extraña alegría que te da, se moría y solo quedabas pegado, con la mirada perdida me di media vuelta y me fui…
…¿Qué onda? ¿Qué pasa? ¿Ahh? Todo me da vueltas, esto paso sin entender, que es para mi ahora todo esto, ya nada importa, venganza, venganza eso es lo que merezco, y esa puta y ese maricon pagaran, lo juro, nada nunca, eso no se le hace a un Cochrane, nunca, el que lo hace lo paga… todo parece un mal sueño, un terrible y maldito sueño que no puedo despertar, todo lo que había confiado en ambos, como puedo perder así, ¿que mierda le hice a esos dos para que me trataran así? En fin, las cosas caen por su propio peso, y la justicia se hace caer ante todo ser…
No llegue a mi casa, y note que no iba con nadie, solo estaba con mis pensamientos sentado en una banca a la espera de ese traidor, levante la vista y vi una botillería, revise mi billetera y vi el efectivo que traía, me alcanza para un copete, necesito un trago. Le pedí a “don José” que me diera una petaca de saur, y un “snack mix”. El me miro, y con su cara de serio me pidió el carnet. Pero tío usted me conoce, déjela pasar, él me miro y soltó una sonrisa, -ya ándate cabrito, que pasan los pacos a cada rato.
Volví a mi banco, a la espera, pasaron un par de horas, pero aquel saur me acompañaba y quitaba el frió. Al principio de aquel pasaje que daba a la plaza en la que me encontraba, divise por fin a ese weon, me pare tranquilamente, pero lleno de ira, deje la petaca en la banca, para no armar un escándalo mayor, y camine hacia él, decidido y enfadado, con ira y a la vida, no se me iba a escapar.
- a ti te estaba esperando weon.
- Xavierito, ¿tú por aquí? Te veo enojado ¿Qué paso?
- ¿sabias todo cierto?
- obvio, desde el principio, desde que nos conocimos.
- ¿y por que lo hiciste?
- que pregunta es esa Xavierito, todo es tan simple, todo es tan simple…
- contéstame weon, no estoy webiando
- jejeje, mi buen amigo…
- no me llames amigo weon, tú y yo lo dejamos de ser…
- corrección, nunca lo fuimos…
- entonces contesta
- porque estaba aburrido, y porque me caes pésimo, ¡¡¡jejeje!!!
- ¿Cómo la conociste?
- tú me la presentaste…
- sabes muy bien que no fue así
-jajaja, Xavierito, si lo fue, tome de tu casa su dirección, y me las invente para seducirla, y nunca le dije que nos conocíamos, y ella tampoco nunca te nombro, hasta que me vio ahora junto a ti.
- y ¿la quieres?
- solo para el rato, y para molestarte, aparte, jejeje, es excelente en la cama jajaja.
- eres entero amariconado.
Fue lo último que le dije antes de romperle el labio con el puñetazo que me nació del alma. Lo que siguió después de eso, la ruptura para siempre de relaciones diplomáticas con él, y una pelea que hasta hoy recuerdo con lujo de detalles, el me golpeo en el abdomen y me dejo sin aire, y un intento de rodillazo en mi cara, fue parado, a lo que respondo con otro gancho a la quijada, y la sangre broto de su rostro. Puñetazos iban y venían, ambos quedamos ensangrentados, y cansados, como si la vida estuviera en juego, pero era algo mucho mas importante que la vida, era el honor, él pensaba que todo iba a terminar, él sabia que lo esperaba, sabia lo que iba a pasar.
En medio de la pelea, las nubes no pudieron más y comenzaron a llorar, llovía y llovía, y nuestras caras se limpiaban y brotaba más sangre aun, pero eso no importaba, solo importaba terminar con el otro. Pero algo paso, ambos retrocedimos, dimos media vuelta y nos largamos, cada uno por su lado, y la noche fue testigo oculta de nuestro enfrentamiento. El liquido de la vida ensuciada por mis heridas bajaba por mi piel maltrecha, que llegaban hasta mis labios y donde la sensación de la pelea quitaba y hacia olvidar un poco la amargura de la traición de Fernanda, a quien nunca culpare de ello. El dolor era latente, y mi cara ya estaba limpia, las hemorragias se detuvieron, pero los hematomas se hicieron notar.
Al llegar a casa, mi madre que se horrorizo al verme, casi se desmaya, pensó que me estaba muriendo en las condiciones en las que llegue, le dije que no se preocupara, solo eran moretones y uno que otro corte hecho por golpes, culpe a una caída que había tenido, pero esto a mi madre no la calmo, pero no hizo más preguntas. Subí a mi habitación, donde prendí el PC. Coloque el winamp y subí el volumen de los parlantes, me quite la ropa, que se estaba pegada a mi por el agua y una que otra gota de sangre, me fui al baño, y como ya era tarde, deje la puerta abierta, llene la tina y me metí. El agua caliente hizo arder las heridas, y también hizo remecer los músculos, que generaban algo de dolor, pero eso ya no importaba.
Me quede dormido en esa tina, me despertó mi madre con un plato de comida, estaba hambriento. Ella me decía que no fuera al colegio al otro día, que me quedara en casa, a lo que me negué rotundamente, una pelea no me iba a dejar en casa, todos saben que en una pelea, el que no se presenta al otro día, es el perdedor. Luego de comer me acosté.




Desperté tal cual me había acostado, el despertador sonó como siempre, y mi cuerpo estaba adolorido y en partes morado, pero nada que la blanca camisa no cubriera, la hinchazón había desaparecido, solo una que otra costra en la cara, y morados los pómulos, pero da lo mismo, ahora es el colegio.
Los sueños de esa noche giraban en torno al día de ayer, Fernanda y Armando se aparecían y esa pelea también se repetía, pero aun así, desperté con energía, raramente, había descansado bien. Lo que más se repetía eran las palabras de Armando a fuera de su casa, donde me contaba sus malditos planes, ¿Qué se cree el mierda? Pero en fin, las cosas caen por su propio peso, o por lo menos es lo que me gusta pensar, no me dejare abatir por una traición, ni mucho menos por una mujer, a la que no veía hace dos años, ella siguió su vida y yo hice lo mismo, así que no hay nada que repudiarle a ella, solo a él que jugo conmigo, jajaja, ya nada importa, que se muera si quiere, no me importa. Le decía a Fernanda, todo lo que me había dicho Armando, lo que ella solo era para el rato, y que lo hizo solo para cagarme a mi, pero ella me decía que lo estoy haciendo por despecho y todo era una gran mentira de mi parte. Por eso decidí no decirle nada, si le decía, caía en el juego de Armando, y no permitiré que eso ocurra.
Me levante, y me tome un desayuno rápido, un pan tostado y una leche, que mi mamá me había preparado, me pregunto como me sentía, y con un gesto de la cabeza le dije que bien, obvio, un cochrane nunca esta mal.
Salí algo apurado, aun llovía, pero no me importo, tome mi bicicleta y Salí disparado, mi padre, que estaba sacando el auto me dijo que me llevaba, yo me negué, quería pedalear un rato. Iba sin camisa, solo con mi chaqueta y una polera, para no sudar, en fin el viaje fue normal, como siempre, solo que hoy viajaba solo.
Llegue a eso de las 7:55 AM al colegio, ni tan mojado, encadene la “cleta” y entre, el “pelao” estaba en la entrada.
- usted no puede entrar así señor cochrane
- pero ¿por qué?
- Usted sabe porque
- Ya no se así, sabe que me cambio acá
- Entre pero que no se haga costumbre, dígame que le paso en la cara
- Nada señor, solo me caí
- Se callo en unos combos parece…
- Anda gracioso.
- Pase mejor que ya van a tocar.
Entre más que rápido, quedaban pocos minutos, me dirigí al baño de hombres y, me limpie bien, estaba Nacho.
- ¿Qué wea te paso?
- Nada, o sea me caí
- ¿Dónde weon?
- No se, cuando iba para mi casa
- ¿No tiene nada que ver con el suceso de ayer?
- No, ¿Qué crees?
- Nada solo preguntaba, pero ¿estay bien?
- Si, estoy como siempre, no voy a cagarme de onda por mala onda de un weon.
- Bien entonces pos xavierito.
Eso fue lo ultimo que hablamos antes de que sonara el timbre para entrar a clases, fuimos rápido, entre y me senté en mi puesto de siempre. Todos me miraron extrañados, parece que todos sabían lo que había pasado la noche anterior, ¿acaso no tienen vida estos locos? Que andan pegados a la ventana para ver que esta pasando, porque no se meten en su vida mejor. Bueno es de esperarse de un curso como el mió, donde los rumores van y vienen. De la esquina Mary me hacia señas preguntándome que me había pasado en mi cara, solo la miro y no le digo nada, solo me hago el indiferente, que no me paso nada, le digo al recreo. Armando no había llegado, lo que a nadie le extraño, ni siquiera a mi, porque era común en él.
Dieron las 8:45 AM el cambio de hora, todas las miradas fueron hacia la puerta, y porque no decirlo, la mía también, igual quería sabe si llegaba, los minutos pasaban, y la gente entraba, pero de Armando no se sabia nada, se debe haber quedado en casa, que razones habrá tenido. La clase siguió con casi total normalidad, y digo casi, porque se escuchaban los cuchicheos de mis compañeras, y los comentarios de mis compañeros, yo me hacia el que no escuchaba, realmente me daba igual, aunque, lo que decían me favorecía, culpaban mi cara a una pelea con él, cosa que no era mentira, y me daban el titulo de vencedor, piola.
Llegamos al recreo, y mis amigas se me acercaron, preguntándome sobre mis heridas, y sobre lo ocurrió la noche anterior, no había que ser muy inteligente para darse cuenta que todo era parte de una gran situación. Tanto fue el hostigamiento de mis cercanos que fue cuestión de tiempo para que les contara todo lo sucedido. Mis amigos me encontraron la razón, y mis amigas, no avalaban la violencia, con respecto al resultado de la pelea, no di un “ganador” que ellos juzguen por si solos. Después de hablar les pedí que me dejaran solo, necesitaba estar conmigo mismo y con nadie más, tenia que ajustar mis pensamientos, lo que había pasado no era algo de todos los días, así que me Salí del grupo, con mi “mp3” y Salí con mi música, camine sin rumbo por un rato en los patios del colegio, hasta que necesite hablar con alguien, la primera y única persona que se me vino a la mente, fue la mary, era la que siempre e aconsejaba. La busque hasta que la encontré en la capilla del colegio, esa que esta al lado del baño de mujeres, en la que me gustaba tomar sol en las mañana y esperar a la Lili.
- necesito hablar contigo mary
- te decidiste hablar
- si te necesito
- OK, ¿donde vamos?
- A mi rincón, obvio
- Vamos
- Disculpen señoritas, se las quitare un rato, quizás se las devuelva en la tarde.
Y un gran “uhhh” se escucho de mis lindas compañeras, no las podía juzgar, siempre hacia lo mismo.
Caminando le conté mi problema, y las cosas que no me cuadraban.
- tienes que hacer lo imposible para que ella este contigo Xavierito.
- Pero, tú sabes, esta con ese, ¿Qué puedo hacer yo?
- No lo se, por eso has lo imposible, aparte, dime ese beso, ¿Qué fue?
- No se, solo una cuestión del momento
- Mira Xavierito, un beso es más que cualquier cosa que uno piensa, si ella no te hubiera querido besar, no lo hubiera hecho, a mi me parece que algo siente por ti.

La mañana había terminado, mis amigos me invitaron a la jugar a la pelota y después a la Gruta, el Púb. Al que íbamos después de clases, eran las dos de la tarde, les dije a mis amigos que a las 5 iba a estar en la Gruta, que por el momento no me sentía muy bien como para futbolear un rato. Tome mi “cleta” y comencé a pedalear. Los árboles pasaban, los autos a mi lado, y las nubes soltaban otra vez la lluvia que había en la mañana, y unas ansias enormes, y una gran angustia, y solo un pensamiento, llamar a Fernanda. La quiero ver, la necesito.
- hola Fernanda
- hola, ¿Xavier eres tú?
- Si obvio, oye quiero verte
- Necesito hablar contigo también
- Pero hoy tiene que ser
- Esta bien
- ¿Cómo lo hacemos?
- Son las 3 PM. Venme a buscar, salgo a las cuatro.
- OK, nos vemos a las 4

Volaba en mi bici en dirección a mi casa, tenia que estar en muchos lugares en muy poco tiempo. Comí en tiempo record, eran las 3:45 y Salí disparado al colegio de Fernanda. Llegue como a las 4:15 a donde Ella, estaba en el negocio de la esquina, comprando unas papas fritas.
-¡Fernanda!
-¿Ah?
-hola, aquí me tienes.
-¿Cómo estas? ¿Qué te paso en la cara?
- nada solo me caí.
- mmm… pero ¿estas bien?
- si, estoy de maravilla. Vamos a la gruta te invito una bebida.
- OK. Vamos, pero ¿Cómo me voy yo?
- jejeje, súbete.
Ella iba algo nerviosa, y yo, manejaba rápido para que ella sintiera eso. El viaje fue corto, y entretenido, aunque casi ni hablamos, pero había otro tipo de comunicación, una más personal…
…Llegamos, y la bici la amarre en el estacionamiento para las mismas. Ella mientras tanto buscaba un lugar para donde sentarnos a conversar. Entre al salón, donde ya me conocían, soy cliente frecuente, saludo al barman en la mesa, y el me hace un gesto. Con él me llevo d maravillas, aunque sabe que soy un pendejo aun, no me pone atado por venir, o lo que sea, a mi y a mis amigos. El barman, que por nombre su madre le puso Pedro, pero tanto que le gusta la música “sound” le re-bautizamos como “Peter” y aquí a veces se las traigo. Él es el que a ratos me proporciona mi medicina, o sea, él es el que “la lleva” por acá.
Paso rápido la mirada por el salón y no veo a ni uno de los “LP” al parecer ellos aun no llegan, eso me da tiempo, aunque solo son las 4:30, falta media hora para que lleguen. Al fondo al lado de la rock cola, esta Ella, con la mirada fija en mí, midiendo cada gesto, me espera, y yo voy hacia ella, como si fuera lo único importante en la vida, tal como quiero que sea.
- Hola, ¿nos conocemos?
- Mmm, si, creo que te he visto antes en mi vida
- ¿está desocupado este asiento?
- Si
- ¿Me puedo sentar?
- Es un país libre.

Eso realmente me mato.

- Entonces me sentare. ¿Cómo te llamas?
- Déjate de bromas Xavier, ¿para que querías verme?
- Solo era para amenizar un rato esto. Aparte sabes muy bien para que te llame.
- Me lo imagine, pues pregunta, ¿Qué quieres saber?
- ¿Qué vas a tomar?
- Un jugo gracias.
- ¡PETER! Una chela y un jugo. Fernanda, ¿de que quieres el jugo?
- De papaya.
- ¡Que sea de papaya PETER, y la chela que sea Báltica!
- OK perrin ya van.

No sabia por donde empezar, ¿se la tiro de una? O ¿amenizo el ambiente primero?

- ¿Qué onda ayer?
- Eh, como decirlo, pucha, Xavier, no se, no se que onda ayer. Solo fue eso.
- ¿Sabias lo de Armando?
- No, no tenia idea de que él te conocía, lo juro
- Y ¿Por qué no me habías dicho nada?
- ¿nada de que?
- De que estabas con alguien, o sea, en todo este tiempo que hablamos, y planeamos esto, el Messenger, o sea hello…
- No me vas a creer.
- ¿Qué no te creeré?
- Lo que sentía.
- Y ¿Qué mierda sentías?
- Que te engañaba…
- No me digas wevadas, ¿crees que te creo todo esto?
- Viste, te dije que no me ibas a creer.
- Y ¿engañarme en que sentido? Si nosotros hace años que somos historia, o sea, yo seguí mi vida, y tu también, eso esta bien, aparte éramos unos pendejos.
- Si se, pero es que conocí a armando como al tiempo de haber terminado, quizás antes, y yo aun te quería y más encima…
- Más encima ¿Qué?
- Más encima aun siento algo por ti
- Déjate de tonteras, estas con Armando.
- A él lo amo
- ¿estas confundida?
- ¡¡NO!!
- ¿Y el beso que nos dimos?
- No se
- ¿te gusto?
- Si…
No quise seguir preguntando, tome un gran sorbo de mi chela, calle por varios minutos, con la mirada fija en sus ojos, fija y fríamente, se que la envolvía, se que era lo que sentía, controlaba la situación, sabia muy bien lo que hacia, esperando, esperando que me dijera algo, que rompiera este silencio que nos abrazaba. El nerviosismo que tenía al entrar ha desaparecido, se ha disipado, soy el rey de la situación, estoy calmado, soy un Columbo cualquiera. No me dices nada, sabes que no hay nada que decir, sabes que lo hecho ya esta, y que no sacas nada con arrepentirte, sabes que lo que hiciste estuvo mal, pero te agrado hacer lo incorrecto, y al frente de ese, lo sabes, lo sientes, sabes que aun soy algo importante para ti, me lo dicen tus ojos, me lo dice tu cuerpo, y me lo grita tu silencio, no sacas nada con intentar hacer esto pasado, porque no es historia, quizás para el mundo si, pero para nosotros e un maldito presente, una maldita novela… aun te quiero. Tome otro sorbo de mi cerveza, que esta bastante buena. Él PETER me mira desde la barra, y me hace gesto de “¿Qué onda?” yo solo le hago un gesto despresiartivo con mi cara, un “nada weon, solo estoy aquí”.
Ella rompe el silencio.
- sabes me tengo que ir, no avisé que iba a llegar tarde.
- Pues vete
- ¿así termina todo?
- ¿todo que?
- Esto, ¿así termina una amistad?
- ¿la estas acabando?
- Solo…
- Solo nada, escúchame bien, no te dejare ir tan fácil, no con lo que tus ojos, tu cuerpo y tu silencio me dice, no dejare que te vallas tan fácil, no con lo que me dijo tu beso, no con lo que me gritan tus ojos…
- ¿Qué dices Xavier?
- Lo que escuchas, y lo que escuchaste, sabes muy bien que te quiero, no se como, pero te quiero, me lo dice cada parte de mi, te quiero, lo dice la angustia de perderte hace años, la pena del recuerdo, la alegría de volverte a ver, y la determinación de mi conciencia al verme visto en esta situación.
- No digas eso Xavier, estoy con Armando.
- Y eso a mi que, de verdad me importa poco ese desgraciado
- Pues yo lo amo
- ¿y a mí?
- Eh, sabes mejor me voy
- Vete, si quieres te llevo.

Lo pensó un momento, escalofriante silencio, y termine mi chela, ya eran las 5:15 y mis amigos aun no llegaban, mejor así. Su rostro esta entristecido, confundido, sus ojos humedecidos y sus labios sellados, me empelota eso, ¿Por qué no me dices algo? En fin…
- ¿te voy a dejar?
- No, gracias.
- Pero anda, así podemos conversar más
- No, sabes tengo que pensar…
- Te dejo afuera entonces
- Esta bien, gracias por el rato
- Jejeje, para servirte estamos.
Le tome la mano y la bese suavemente.
- ¿Qué pasa Fernanda?
- Nada.
Seguimos caminando, y no la quise soltar. Atravesamos la gruta y ni rastro de los “LP”, le hago un gesto al PETER.
- vengo al tiro, solo la voy a dejar a la micro.
La volví a mirar a los ojos
- ¿Qué pasa Fernanda, estas temblando?
- Nada, solo me dio algo de frió
- OK…
En silencio llegamos al paradero, mi serenidad la esta matando, lo se.
- ¿Qué pasa Fernanda?
No me contesto, se veía el bus a lo lejos y lo hice parar, me despedí de ella, aun tenia su mano, ella no me decía nada. La mire a sus ojos verdes, y le dije “adiós”, ella seguía en silencio, la abrace y en su oído susurre un “te quiero” y la bese en la mejilla, y deje que se fuera. Ella no me dijo nada.

Camino despacio a la gruta, aun no quiero llegar, hay que poner mis ideas en orden, tengo que analizar lo sucedido, tengo que ver si hice bien o hice mal, las luces han aparecido, y las estrellas ya están saliendo, son las 5:30 y una fresca brisa de otoño a aparecido, al estar húmedo, hace que la tarde este perfecta para caminar. ¿Si la hubiera besado, que habría pasado? Bien que no lo hice, ella me dijo muy claro que amaba a Armando, pero en fin, las cosas caen por si solas, y la confundo UHHH, si, la confundo, y eso esta bien, veamos ahora quien es el que va a perder al final…
Entro a la Gruta, y el PETER me mira con cara de “ese es mi campeón” yo solo le respondo con una sonrisa, el weon le hace un gesto al Nacho, que estaba en la Rock cola, y me ponen el tema de Rocky, “eye of tiger”, weones pesados.
- Menos mal que era a las 5:00
Y Nacho me respondió.
- Estas recién llegando y alegas.
- Para, yo llegue como a las 4:30
- Mmm, no se, no me consta
- Ya cállate mejor, quiero una chela.
- Pídela.
Así que fui a la barra a pedir otra chela, y a pagar lo consumido antes. Me senté con los muchachos, y les conté todo lo que había pasado, bueno casi todo, omití las partes mamonas, eso no tienen por que saber. Entre tanto conversar se me había pasado la hora, así que llame al PETER, y le pague la ultima chela, el loco me dijo que me llamaba en la noche para afinar los detalles de nuestro negocio.

Cuando llegue a mi casa eran alrededor de las 11 de la noche, igual algo tarde, pase sin problemas los guardias de la puerta de mi casa, mi madre y mi padre no me dijeron nada, en mi pieza encendí otra vez el PC, igual como que tenia ganas de hablar, y alguna música entretenida para el MP3 player, no encontré mucha, andaba en otra, pero a la que si encontré fue a ella, para variar, estaba conectada. No se bien si saludarla, me da lata, que ella me salude primero. Igual terminamos conversando, no me aguante en saludarla, no quise decir nada sobre la gruta, ni lo del día anterior, ella tampoco me hizo comentario alguno. En algún momento pensé en insinuarlo, pero para que dilatar más la historia, ella ya sabia lo que penaba y sentía.
Llego el momento donde ella no se aguanto, y me lo comento, suavemente, sutilmente, lo suficiente como para captar el menaje. Y derechamente pregunte que había pasado.
- ¿Cómo es eso que aun te gusto?
- Como voy a saberlo
- ¿estas confundida?
- Si
Internamente grite “bien”.
- ya, me voy chao
- chao que estés bien
- ahh, oye, mañana te quiero ver, te voy a ir a buscar
- dale, ¿a que hora?
- A la misma que hoy
- OK. Chao
- ¡Chao!
Apague el PC, y baje a comer, eran alrededor de las 1 AM, me había dado el bajón y me cocine algo, me fui a dormir como a las 2:30 AM.




El despertador de la radio sono alrededor de las 6:30 AM, con mucho sueño me costo lebantarme, me fui directo a la ducha, al entrar a ella me acorde de una persona, a una que empese a querer con el tiempo, pero hace varios dias ya que no hablaba con ella, era la Lili, tenia un deseo extraño de verla, pero de inmediato, no recuerdo muy bien porque dejamos de hablar, para variar era una situación media extraña.
Cuando estaba en medio de mis pensamientos, tocan la puerta de mi baño, recordandome que estabamos atrazados y que me apurara, Sali corriendo y me vesti, queria ver a Lili…
- ¿Cómo estas Lili?
- Bien ¿y tú?
- Aquí dandole con el “flow”. Necesito gçhablar contigo de algo personal…
- ¿Qué seria?
- Todo a su debido tiempo, aquí no podemos, tenemos que esttar solos, obvio, vamos a la gruta, te invito a tomar algo.
- Dale, pero ¿ahora?
- Demás.
- Vamos, pero ¿Cómo?
- Subete, yo te llevo
- OK.
En el camino, comprendi que ya no la miraba con los mismos ojos, o sea, como que igual es linda, y como que igual me hace sentir cosas…
Llegamos a la gruta y amarre mi bici, mientras ella buscaba un puesto, habia comensado a llover. Cuando entre de nuevo a la gruta estaba mi amigo el Peter en la barra, que me llamaba para hablar con él, tranquilamente me acerque.
- ¿Qué onda Peter?
- ¿Quién es ella, campeon?
- Jajaja, una amiga
- ¡wena wena perrin!
- Ya manda a alguien para atendernos mejor.
- OK.

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